¿Por qué nos engañamos a nosotros mismos? ¿Por qué prometemos
cosas que no sabemos que podemos llegar a lograr? ¿Por qué nos subestimamos de
esa manera? Dejemos de hacerlo. Dejemos de decir un “te amo” si no lo sentimos.
Dejemos de prometer un “para siempre” porque no sabemos si es real, porque el
futuro es incierto y nuestros sentimientos día a día lo son aún más. Dejemos el
falso concepto de “lo decimos cuando estamos enamorados” NO! Las palabras valen
más que un millón de dólares, valen y se creen en conjunto de las acciones que
uno realiza. Las palabras son el todo, porque dicen lo que sentimos, pueden
armar un corazón y llenarlo de amor o partirlo en mil pedazos, las palabras son
la magia más poderosa.
Jueguen con su conciencia, consigo mismos. Mientanse si
quieren o créanse sentimientos que no tienen, pero frente a los demás, si no
sienten cosas no las digan. Es el peor error de las personas, y absolutamente,
todo hacemos lo mismo. No lo hagamos.
Porque nos vamos a topar con esos que tienen el corazón
blando y su mayor virtud es que son gente de palabra y si los lastimamos con
hechos horribles no importa. Porque les va a doler mucho más las palabras engañosas
que empezamos a decir después del te amo, que una puñalada por la espalda.
[La vida esta llena de enseñanzas y lo más importantes es
saber aprender a mirarse uno mismo.]
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