Siempre me pregunto porque el mal humor o las quejas son algo que atormentan mucho mi vida, la atormentan al nivel de criticar todo o ponerme de mal humor por todo. Y sobre todo ser la persona más histérica del universo. Intento sacarlo pero siempre la vida se propone golpearme con algo que no me de ganas de ser feliz, ¿Por que sonreír? si me dejaron, ¿Por que reír? Si me siento sola. ¿Por que soñar? si puedo fallar..
Pero como cada porque que viene a nuestra cabeza, la vida ni el destino no nos va a responder, entonces lamentablemente las respuestas están en uno mismo, ese que vemos en el espejo sabe las respuestas...
A veces cuando estoy mal salgo. Me gusta el sentarme adelante del río a leer hasta subirme a un subte o sentarme en una calle y observar a la gente. Ver esa gente que va por la vida corriendo sin mirar ni un minuto lo que le rodea, parecen una coreografía sin fin que se repite cada día. Y solo hay poca gente que se detiene a mirar un rato, los rayos del sol entre las ramas de los arboles, la gente riendo o besandose, o simplemente el hecho de compartir un rato con alguien sin necesidad de que sea por un objeto electrónico. Y sí a veces las palabras como valorar parecen demasiado estúpidas, pero las cosas que nos rodean son como las personas que amamos, un día todo se va porque es la naturaleza de la vida, y no hay que valorar algo cuando se vaya sino disfrutarlo cuando esta.
Por que sonreír en vez de demostrar bronca y dolor de las cosas que nos pasan, porque vale la pena estar vivo y porque vivimos para buscar la razón de porque lo hacemos y seguir esa razón, pero sin una sonrisa y ganas de vivir no se encuentra nada.
Alegría al alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario